BUENOS AIRES.- Las trabas a las importaciones y la dura disputa comercial con Brasil se entienden mejor teniendo en cuenta el exigente contexto monetario que afronta la Argentina, donde se habrían fugado capitales por unos U$S 5.400 millones sólo en el primer cuatrimestre de este año.
El Gobierno sigue con lupa el desempeño de la compra de dólares en lo que va de este mes, y cree haber contenido parte del proceso por el cual los agentes económicos dolarizaban sus carteras y sacaban de la economía los billetes, en parte para llevarlos al colchón o a cajas de seguridad, pero sobre todo para girarlos al exterior.
La mayor dolarización se vincularía en parte con que bajaron las expectativas de cambios en el corto plazo en el Indec, lo que impacta negativamente en los bonos en pesos. También con los ruidos que generó la decisión del gobierno de modificar la representación política de la Anses en los directorios mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia y con la incertidumbre propia de un año electoral. El interés de los inversores por el dólar explica que la divisa cotice a $ 4,30 en el mercado paralelo, donde se hacen operaciones sin hacer preguntar el origen de los fondos y no hay límites de compra. Una combinación de evasión y desconfianza confluyen para que se sigan fugando capitales en la Argentina. (NA)